En Isla Negra y en lo alto le idealicé exacto a goterones
en una sola de mis lágrimas, porque alguna vez acaricie
con sus dedos mi rostro y alguna vez taciturno preferí de
la noche etérea su ritual ateniense de libido ante mi.
De noche Aluap es avatar de día, el menguado que besa
sus senos, aguardándola ignota por el agua inquieta de
líneas delgadas, de dedos suaves y sombra enredara de
color a mar; Táctil como la bruma asomándose a la ventana
y larga como el reloj que la ocultan ensimismándola.
El mar son sus ojos desnudos y el verbo logrado e inseguro
que anda de voz quebrada en la tarde, sonriendo de mañana,
hipanando de noche. Su mirar es reiterado a sus párpados y
cabello, dejándome suyo ¡vehementemente ciego!
Ciñó pintar finales que erizan tristes texturas a piel, y
despedirla es una costumbre con la lucidez de la sangre
de cristal que errumba sus venas idealizándola exacto
a goterones al acariciarle de noche con el ritual ateniense
de libido ante mi.
Ambrosía ignota:
Estoy encantado de leer a Sábato, Escamilla, Monteforte, Baudelaire, Dostoievski, Sabines, Llosa, Eco, Nietzsche y tantos más, espero sean también de sus favoritos.
Neruda: "Yo creía que la ruta pasaba por el hombre, y que de allí tenía que salir el destino". Julio D. Escamilla: "Cuento luego existo" Allá flotaba el planeta azul, el tercer planeta desde el sol donde seguramente todo estaría también en caos ¡Como me gustaría agarrarlos a todos a garrotasos!
Neruda: "Yo creía que la ruta pasaba por el hombre, y que de allí tenía que salir el destino". Julio D. Escamilla: "Cuento luego existo" Allá flotaba el planeta azul, el tercer planeta desde el sol donde seguramente todo estaría también en caos ¡Como me gustaría agarrarlos a todos a garrotasos!














