Carta XXV
«No
existe personalidad frágil, solo prematuramente alerta»
.
El
pasado no solo tiene lugar en el anecdotario de una conversación, sino también
en el comportamiento. Escenarios como el anterior se reiteran y se enlazan para
formar a las y los individuos, dando como resultado el carácter y la personalidad.
Ambos estados y/o fases, se reconocen en distintas vivencias, por lo que parece
sencillo descifrar.
De la
personalidad quiero hablarte Ambrosía, no del concepto o su definición, sino de
la que se suele utilizar para reaccionar ante una eventualidad, cualquiera que
sea. «La teoría la dejaré de lado en esta ocasión por tratarse de una carta. Obviamente
considero oportuno extenderme en un ensayo o en un estudio más extenso,
posteriormente».
Se dice
que encarar un problema con fragilidad o con aparente temor, desgasta a la “personalidad”
y la muestra débil. Yo aseguro lo contrario. Siempre y siempre es siempre, si
se me dificulta o me parece enredada una situación cualquiera, suelo decir inmediatamente
que quizá no estoy preparado. Siempre pido asesoría o una inducción.
Es cierto,
la mayoría se muestra dispuesta a otorgar consejos. En mi caso, muestro receptividad
y catarsis. No es debilidad el desconocimiento o la ignorancia, porque ninguna
persona lo sabe todo. Qué existan las que lo pretendan saber todo es otra cosa.
Cuando solicito un consejo dinamizo mi capacidad observadora y de calculador,
más adelante lo demostraré.
Mientras alguien
se muestra seguro ante mi supuesta inseguridad, esa persona reúne posibilidad y
riesgos al tratar mi caso. Supongamos un ejemplo: El sueño y la realidad son
distantes, solo en segunda y tercera persona, pero que sucede si “la primera
persona” cree que ambas situaciones son una, seguro “la segunda y tercera
persona” lo “aconsejaran” hasta traerlo a una realidad, no la que “la primera
persona” soñó como real, sino la que ellos concibieron.
El ejemplo
anterior es elemental. «Continúo reforzándolo». “La primera persona, no solo intuye
como incoherente los puntos de vista, sino que observa y calcula a “la segunda
y tercera persona”, por su parte los últimos dos, insisten en sus puntos de
vista; Entonces, ¿De qué fragilidad habla “medio mundo” a acerca de la personalidad
y el carácter, cuando alguien se muestra “inseguro de tomar una decisión y este
solicita ayuda?
Las respuestas a la pregunta anterior pueden ser variadas, pero dejaré a alguien más que la responda; A propósito
Ambrosía, hablando de respuestas, eso
somos como Maren, la respuesta antes que la pregunta. Sí, con ella sabemos que
nos sucedía, incluso antes de entregarnos, antes de tocarnos, antes de besarnos. Reitero, como lo
indiqué al final del cuarto párrafo de esta carta, ser observador y calculador
es parte de mi personalidad y me fue de utilidad con Krauske. con ella me debilito y me
fortalezco al mismo tiempo, es paradójico, pero elemental, como nuestro sueño tan real. Ahhh, por cierto, el sueño que incluí como "ejemplo" en el párrafo cinco y seis es real...
Escribí y me dejé llevar, porque estoy observando a la noche y volteo con asombro hacia la ventana... No sé, pero también creo en aquella constelación, Ambrosía.
¡À bientôt!
Alejso