I
Hace años solía desahogarme de la manera más libre con mi padre y madre, por supuesto ellos continúan siendo el rincón que busco para descansar, pero ya no es lo mismo ahora que soy adulto. Posteriormente mis amistades alargaron ese pilar fundamental que me faltaba, luego mis novias me fortalecieron en ese aspecto, así como mis compañeros de trabajo y de la Universidad. Empero, conforme el tiempo sucedió, la mayoría tomó caminos diferentes y ya no coincidimos, como acostumbrábamos.
—Ignacio, no seas extremo, todos están ocupados con sus familias y obligaciones para atenderte con tus vainas existenciales.
—...Lo sé Nadezhda, es sólo que en ocasiones siento nostalgia, porque todo se muda de formas y de intenciones en mi vida, es inevitable y variable.
—No compliques tu vida amigo, en serio.
...En momentos como este me confundo, porque a lo mejor hice las cosas mal o quizá bien, lo cierto es que la mayoría han hecho felices a sus padres, casándose y dándoles nietos, entre otras cosas. Es más, yo jamás contraje nupcias, todo en mi vida ha sido una aventura y a veces me siento como el tipo que hace lo que "quiere", pero también lo admito, dicha situación me está desgastando.
—¿Qué harás al respecto? Supongo que si te preocupa habrás pensado en soluciones de inmediato.
—De pensar, sí pienso mucho, pero no se qué hacer.
—Te falta una novia, hermano
—Quizá Nadezhda, quizá algo formal me hace falta, aunque ahora salgo con Angélica y me basta, pero ella está casada.
—Jamás cambiaras Ignacio, no sé qué decirte. Debo irme al trabajo, cuídate y deja las pendejadas, ya no eres adolescente.
![]() |
| La casualidad es indiscutible / cualquiera se ve conmovido por un momento |
Sí lo sé, me equivoco bastante, a veces acierto y la vida se me va sin altas ni bajas. Siempre necesito hablar, desahogarme o escuchar un consejo de lo que debo hacer con mi vida sentimental. Por cierto, en casa de Angélica hay dificultades con su esposo y por ello tiene pocos momentos para mí; Entre las cosas que me gusta de ella es su sonrisa, Abiel dice que la sonrisa de Angélica es mejorada, que la ha ensayado con otros tipos y que yo soy el receptor de su perfección...quien sabe, pero a mi me gusta esa mujer.
Por otra parte, quien me tiene inquieto es Carlos, mi compañero del trabajo, le está robando a la empresa donde me emplean y me está haciendo cómplice con sus comentarios; A propósito del trabajo, esta tarde fui a Gerencia y vi a Fernanda, la secretaria, traicionando a su novio con el jefe, pero no dije nada. También fui al al departamento administrativo a dejar documentos de mi seguro social y vi a todos haciendo nada ¡bah que se va hacer! hay comportamientos burocráticamente aceptables. Indudablemente la lista de lo que pasó hoy es interminable, pero por el momento aligeraré mis palabras sin tanta justificación, eso en realidad me hace falta.
Después de todo, en estos momentos sólo quisiera que Angélica estuviese sola para invitarla a salir y tomarla de la mano en público, pero no puedo, no debo, no debemos. Bue... sí la llamo al celular lo sabré.
_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _
Continuará en otra parte, en otro lugar...


