Tengo un hermano mayor que nunca conocí
en persona. Él nació el 23 de abril de 1979 y falleció físicamente el 27 de junio de 1980. Debo confesar, han sido especiales estos años, de alguna
manera nos sentimos acompañados de su presencia. Yo siempre le hablé, viendo al
horizonte y creo me escuchaba, porque siempre se cumplía lo que pedía.
Cuando era niño, pedía que mi papá dejará de ser alcohólico, lo
cual era imposible para todos, pero hace 16 años dejó ese vicio.
Cuando mi hermano dejó de existir físicamente
pasaron muchas cosas... Antes debo
decir que en nosotros vivirás siempre. Hoy estas palabras nacen, porque recién hablé
con mi papá de... (respiro...) Mi papá y mamá fueron la tarde de este jueves al cementerio, a adornar con
flores, pero al llegar encontraron desocupado el lugar donde yacía el cuerpo de mi hermano. Lo sacaron por fallo administrativo, da impotencia. Ya no se pudo hacer nada, es muy triste, sentimos
que hemos fallado.
...
Vivís en nosotros
Tu espíritu y sangre migraron, allá en
el horizonte.
Tus primeros pasos se escuchan en las
historias
que se cuentan en tu nombre.
Tu energía transformó la voz de
nuestros padres.
Tu vida encontró la luz, no en las
palabras
que te dedicaron, no en tu pronta
partida,
sino en tu sonrisa, que hoy guarda el
amor que
dejaste repartido.
No sé si lo sabes, pero papá y mamá se
separaron
cuando falleció tu cuerpo, estaban dolidos,
casi muertos
en vida, pero volvió tu vida en sus
vidas y nací yo,
después mi hermana Gabriela, luego
Carlos y hace
15 años, Cristian. También tuvimos dos perros, uno
se llamó Cookie y el otro que aun
vive, lo llamamos "pequeño",
Los dos tiene tremendo brillos en sus
ojos, tienen tanta paz.
De a poco, se fueron yendo mi abuela
Marina, luego mi
abuelo Génaro, pero aún quedamos
tantos y te extrañamos.
Mi mamá es la misma que conociste, su
silencio es intenso,
jamás se cansa, es muy activa y sigue
siendo tan noble.
Mi papá es la persona más optimista y
siempre tiene una broma
para divertir a todos. Los dos creen en
nosotros y vos
seguís viviendo en nuestras sangre, en
nuestra mente,
en nuestro días, en nuestra mirada,
allá en el horizonte.
¡Te abrazamos Carlitos Guillermo!