miércoles, 13 de octubre de 2010

En cuanto espero





Esteta soluble de todo lo que busco
Sé que no existes, deja que me calme
Precisa tu tacto, ya no es necesario.
Lujuria y delicadeza: pórtate mal.
Ingresa a la evolución de mis neuronas
Y llena de mí una noche eterna
Negligencia de la tranquilidad:
Estúpida amiga mía, no te burles
Todo es estrambótico pero está concluso.
Cognición de enajenación:
Extracto y estertor de la vida
Entrega mi cuerpo en virtud
A la obediencia de mis venas
A la similitud hallada en sus besos,
En la danza vigorosa que profesa
Cuando se sienta en mi piernas
Y pide que sea eterno.

En el abstracto del mundo soy reiterativo
Es muerte memorizar por pocos y mucho
Porque cuando recordé
Fui raíz oculta
Y cuando vuelve todo es distinto.
Ella hace de este desahogo un destello
Y prescripción de todo lo que quiere.
Entonces me abstengo a no mirar
A sentir y no, a reiterar,
Y no espero nada,  sólo el turno de hacer nada.
Es certera al esparcirse entera.
En la fugacidad, en cuanto espero, confieso:
Me hace suyo y lo sigo siendo.











James Joyce
Las acciones de los hombres 
son las mejores intérpretes de sus pensamientos.

martes, 5 de octubre de 2010

El alma que vivo


En cuanto haya tiempo que respire
No hay nada más fuerte que lo encontrado
Que la paciencia que sonríe,
Sin vestigios como el alma mira,
Sin cuerpo y espacio disipando reiterada
No hay prisa, incluso es luz amando
Porque es sueño que recibo.
Ni un silencio contenido
Olvide que todo es lo que existe

He pedido un deseo
En un solsticio de ilusiones
En un día cualquiera,
Que me lleve a un alma cruzada
Y viva resuelto,
En una sonrisa y un crucero
Que va a donde quiera
A todos lados
En un deseo absurdo, vivo.
Vivo, muerto de recuerdos
Es lo que deseo
Vivir de momentos
En el que nunca muera.


lunes, 13 de septiembre de 2010

Nada te cambio

Eres literalmente opuesta.
El elixir contrario a lo que pensé
Nada te cambio
Todo te admiro
Desde entonces te pienso
La noche es demasiado tierna
Cargada de vos cuando te acercas
igual a todo aquello
que alguna vez dibujé y era tu cuerpo
abajo se enredaba la primavera
en mi todo el poder de un extraño
porque jamás pensé que atrapabas luz.

Todo está perpendicularmente idéntico
Estás callada
Eres frágil
Bella y con palabras exactas
Tiritas mujer un abanico de ciencias,
Eres literalmente opuesta
E idéntica a un bouquet febril.

Me delata la esperanza
El dulce deseo de amarte
El néctar de tu flor rebelde
Cuando te encuentro y permaneces en mí.
Dime que esto es cierto
que eres lo que siempre soñé.





Friedrich Nietzsche:

La palabra más soez y la carta más grosera son mejores,                   son más educadas que el silencio.