Casi se va este mes y los días fueron tan veloces como los caballos cuando exponen su libertad en el galope; Tan uniformes como los pueblos al acatar las decisiones; Tan cortos como el cabello de Maren Krauske cuando estaba negro; Tan vertiginosos como las expectativas depositadas, así parece siempre, como si el tiempo sólo se marchará y no dijera nada.
Así el mundo y sus habitantes andan como si la inercia los afrontara, pero obviamente hay algo más que priva el bienestar común, como las maniobras políticas y financieras —las que parecemos ignorar—, que enriquecen a unos tantos con el excedente del narcotráfico, fabricación de amas y el uso del internet, este último se evidenció con claridad al darse a conocer el proyecto de ley Stop Online Piracy Act (SOPA).
El proyecto de ley SOPA, comprobó un motín real y virtual, al evidenciar las acciones entre las grandes marcas, propietarios, financistas y legisladores al poner candado a lo más democrático de este sistema, que según dicen es la tecnología. Desde luego, al conocerse la noticia los usuarios aumentamos el uso del internet, lo cual provocó más actividad en los servidores, por ende más beneficio económico para los propietarios y creadores de la red global.
Respecto a lo anterior, es innegable que los gobiernos y sus políticas justifican este sistema y comprueban sus estructuras. Sí, el capitalismo, es eso que todos vivimos, discutimos con y sin intención de manera conciliable y de paso nos coloca en aprietos directa e indirectamente. Es así, como la apariencia con la que funcionamos globalmente se incrementa cuando el poder aglutina y monopoliza las economías a conveniencia.
Casi al azar reaccionan los que se “oponen” a las grandes marcas y/o instituciones, al contribuir con más usuarios al internet. Entre los que más convocan en la actualidad son “Democracia Real Ya” y “Anonymos”. De esta manera, desde Ambrosía, hago un llamado a no caer en tanto juego sucio. “El conocimiento es libre, somos más que anónimos. No perdonamos, no olvidamos, esperamos…” ¡Bahhh! No más burlas.
Debo acotar, escuché a “Anonymos” citando a Lennin cuando afirmó que “la mejor manera de controlar a la oposición es llevarnos a nosotros mismos en grandes grupos”. No sé qué opinarán las personas en las diferentes sociedades, no me atrevo a opinar, pero hay quienes sí aplican y prefiero el trabajo de LAMDP o el de mi amiga Elizabeth de Paz, cuando les da de comer a 7 perros callejeros y ellos se acercan a las 6 p.m., porque saben que ella jamás les quedará mal. Prefiero ese trabajo y muchos ejemplos más que no sé ven —en apariencia—, pero que hacen cambios radicales con el paso del tiempo, ese que en apariencia se marcha como si no pasará nada en las estructuras.
 |
Me pareció justo enterarlos de lo anterior,
aunque en un inicio haya considerado
que no había mucho que contar. |
Así se ha ido el primer mes del año, como si nosotros ignoráramos lo que las grandes convocatorias estimulan. Como si pudiera obviar la fotografía que guardo de Maren Krauske con su cabello corto y negro. Como si la razón desconociera los argumentos políticamente correctos de los aparatos de poder. Como si la velocidad con que sucedieron estos días, me iba hacer olvidar lo mucho que me ilusiona Krauske cuando le pienso cuidando un dialogo de francés conmigo.
Posdata,
Krauske, tienes derecho a seguir conmigo, sólo si sigues enamorada °-° || Amigos, tenemos derecho a una próxima estadía sólo si apoyamos a otro ser humano que nos requiera.
Atentamente,
Alejso