La noche de ayer desperté pensando que había amanecido y apenas eran las 11:26pm, sentí haber dormido mucho y tan sólo dos horas había transcurrido desde que me recosté. Aquello fue una sensación extraña. No sé si me has observado, yo creo que sí. Cuando abrí los ojos me percaté y estaba solo. En el momento percibí una sensación, es decir, de soledad, pero fue sólo eso, lo reconozco. Debo confesar, respiré en intensa paz, fue como decir estoy solo y no es que me guste, nada de eso, pero fue así como sucedió.
Sabes, he sabido de Natalie, te lo he contado. Ella ha estado pintando, lo comentó a otras personas y llegó a mis oídos. Lo creo, porque últimamente he soñando…esos lugares me han parecido vivenciales, hay sonrisas alargadas, sombras en el piso de personas andando, dólares y quetzales entre una cáscara de huevo, escaleras en forma helicoidal y además escucho a un gato sigiloso recorriendo cada nivel del edificio.
Te confieso, Ambrosía, lo extraño del sueño es vivir de nuevo en Hallsse. Recuerdas, allá estuve hace cuatro meses. He pensando que ese lugar se reitera, creo, porque desde entonces supe por primera vez, que ella me interesaba, claro, ella jamás lo ha sabido de mi boca, pero últimamente compartimos temas en común y que desconocía. En realidad no nos frecuentamos tanto para estar enamorado, pero es lo más cercano a estarlo y en nada des merito el sentimiento que nos une, lo sabes.
Me da un poco de temor intentar algo con ella, no actúo siempre así, claro que no, sucede que no sé si estoy preparado para vivir algo intenso una vez más. Sucede que las personas que he querido de alguna forma nos alejamos sin intención… Esta vez Natalie me dijo que no iba a ser así y le creo. Aunque presiento que algún día ya no vendrá. Confieso, a mí me importa tanto que siempre estemos. Los demás no saben, tampoco tienen que saberlo, pero ella me sabe a todo aquello que hace olvidarme de lo bueno o malo que me pueda estar pasando.
Ambrosia, he estado viviendo en un pedazo de paradoja y he construido castillos en una sartén mientras hago berros, arroz o fideos. Y cuando quedo pensándola y mientras todo transcurre cotidianamente, Natalie casi siempre me visita y al hablarnos me llena de esas cosas que me gustan: habla de política y odia la farándula, por insólito que te parezca, porque es difícil encontrarme algo ¿cierto? ...ella siempre aparece cuando más la necesito y me ilumina los ojos, porque me sabe sustentar de sus emociones. Creo, somos tan parecidos en algunas cosas, por lo pronto tendré cuidado con mis deseos, te lo digo, porque anoche al despertar, sentí hallarle cuando respiró, la sentí cuando apenas sus labios decían mi nombre.
Supe que has venido en la madrugada a amasar la almohada que voté en la noche. Sentí cuando cerraste la puerta, evitando que me percatara / Recuerdo la cortina corrida, los zapatos afilados, el despertador apagado, el PC suspendido, las ventanas cerradas, mis pies tapados / Entiendo qué no querías despertarme, sabías que estaba soñando / Supongo era algo intenso / Reconozco / tenés ese silencio, porque desperté en calma.
He guardado estas letras, porque no me atrevía a tantas cosas, apenas las contenía, esto es un adjunto que pensé en algún momento solamente no pronunciar. Desde entonces he reflexionado, he tomado decisiones, he estudiado con más ahínco y he trabajado como nunca y porque la vida es así, muy pronto caducan las emociones, por eso siempre conquistamos una y otra vez algo distinto y además me gusta. Recuerdo a Alonso cuando lo vi por última vez a sus 82 años y me dijo "sí dejo de trabajar y sentir es como entregarme no sólo a la muerte, si no a sus brazos".
Sabes ambrosía, Natalie ha ahogado mi silencio y me hace bien, porque a nadie me había querido dar una vez más. Quizá todo haya sido el resultado del día que desperté en completa calma, el día después que acepté olvidar a aquella mujer que alguna vez te mencioné y amé tanto... la que de un día a otro y sin pensarlo me dijo adiós.

Ambrosía, quizá y desde entonces, Natalie estuvo siempre conmigo. Ahora creo que jamás permanecí solo.