sábado, 21 de marzo de 2015

Cómo antes


Cuando todo eso sucedió
Me impresioné tanto
qué fui de inmediato 
con Carlos, mi papá
y con María, mi mamá.
Aquello fue indescriptible
y vi por primera vez
con la calidez de mi infancia
las cosas distintas.

Yo, ahora crecí.
Pero cuando era pequeño
me impresionaba ‘fácil’,
luego no tanto,
después fui indiferente.
Pero volví,
volví a impresionarme
y sin intención
sin querer corrí
a con mis padres
y estuve ahí, feliz, contándoles.

© Alejso

5 comentarios:

Alondra dijo...

Al final, cuando queremos compartir alegrías y tristezas sabemos que mamá y papá siempre nos cobijarán.
No pierdas la capacidad de ilusionarte, siempre hay alguna pequeña cosa que puede tocar el corazón si no perdemos la mirada en nuestro ombligo.
Un abrazo amigo

Trizbeth dijo...

Holaaaa AAAAA!

Pero no vas a contar ¿Qué te impresionó? Mira que esto no es cuadro surrealista niño, que cada cual interpreta, que aquí hay que ser más claritos jeje.

Bueno sin bromas te digo, que lo cuentes o no, me gusta cómo lo has descrito, transmites ese asombro y eso es bueno cuando sólo se leen letras.

Un abrazo y feliz finde, me alegro que escribas.

B

Trizbeth dijo...

Y Feliz Día de la Poesía!!

Sherezada dijo...

hola!!!!

recuperar el asombro siempre es maravilloso... :P aunque me dejaste con la duda que fue lo que te impresiono, siempre habra un niño dentro de nosotros al estar con los padres :)
te mando un fuerte abrazo

Naranja Confitada dijo...

La experiencia de poder volver a la niñez y a la inocencia es maravillosa ... siempre nuestros padres son los más adecuados para compartir cualquier cosa en la vida.

Hace unos años escribía y nos seguíamos en mi otro blog (tonteras de la cami), te invito a leer mi nuevo proyecto, un abrazo desde Chile!