miércoles, 4 de junio de 2014

Dura lex sed lex



La ley es dura 
pero es la ley 



Todo caso fue balanceado, incluso al conocer de antemano a ciertas personas; Sucedía de esa forma, de una u otra manera, cuando deliberaba y justipreciaba algunos intereses, evidenciando su parcialidad al interpretar uno o varios artículos constitucionales a conveniencia.

® Movdat © Alejso

miércoles, 28 de mayo de 2014

Good luck!


indicaciones para asistir a una entrevista de trabajo

Una noche antes memorícese las frases de cajón, esas que aguantan con todo y dígale a su entrevistador: soy quien andan buscando, soporto la presión, trabajo en equipo, cuando me llamaran de salir elegido, etc. etc. Usted relájese y si lo prefiere, motívese leyendo frases de éxito en google y/o atienda los sabios consejos de su abuelita y regale galleticas o lo que sea, pero persuada con algo ¡ya es hora!  

Revise su C.V., planche su ropa, lustre sus zapatos, tómese el tiempo para cepillar ese diente amarillo que todos ven menos usted, báñese, perfúmese; y por favor, no joda, no fume antes de ser entrevistado o apestará la oficina y dará argumentos precisos para eliminarlo de la lista de mil aspirantes.

Llegada la hora de la entrevista, pose con su mejor cara; evite exaltar esa genialidad que solo usted se conoce; y, ante todo, véndase bien antes que lo compren; conozca su precio antes que lo persuadan con el sueldo mínimo, porque si no terminará consultando en google más frasecitas de motivación y/o horneando más galleticas para regalar...

#GoodLuck!

© Alejso

sábado, 19 de abril de 2014

¡Don Chepe!


aquel señor delgado y de buen caminar (…) 

La muerte de su hijo lo condicionó diez años; esa despedida fue devastadora, tanto, que solo vivía con la esperanza de volverlo a ver y así pasó el tiempo y a dos días de cumplir 87 años, Don Chepe falleció. Empero, aquello  fue solo el final de su vida.... Cinco años atrás, el cáncer de próstata lo debilitó. Ocho meses después de ese tratamiento, su cuerpo resintió el medicamento, produciéndole otras enfermedades; todo lo demás es historia, su verdadera historia.

Don Chepe tenía un ‘rutina’ descifrable, para quienes se fijaban en su constante actividad —fue un hombre de pueblo—. Muy temprano dormía y a las cuatro de la mañana estaba de pie, listo con su café de hervir. Su esposa le preparaba el desayuno para llevar —él cortó café por setenta años—. De madrugada salía a trabajar y al llegar, en el medio de los cafetales, comía junto a sus compañeros. Cada jornalero, al terminar el trabajo, cargaba consigo hasta 250 libras en la espalda, por 2 o 3 horas, desde “La Vega”, hasta aldea “Feria”. La jornada solía terminar al medio día.

Concluido el trabajo, se bañaba —acostumbrado al frío de occidente— en la pila, a palanganazo limpio. Se peinaba ‘correctamente’ de izquierda a derecha, su juez era ese espejo —con marco, coloreado por el musgo, pues siempre permaneció afuera de su casa —. Una vez vestido ‘correctamente’ —con mocasines, pantalón te tela, camisa o guayabera blanca—, almorzaba. Y, como es debido, una conversación extensa venía después de cada comida.

Sus tardes fueron ‘descifrables”, para quienes lo miraban y decían, “allá va Don Chepe, coqueto y con agilidad al caminar por toda la vereda”. Siendo de pueblo, todos sabían a donde se dirigía. Todos saben donde están todos. Él iba de casa en casa, tomando café o de tienda en tienda comprando lo que fuere, con el objeto de saludar a quienes se le cruzaban; al final de la tarde, media hora antes de anochecer, se sabía que regresaría.  

Esa ‘rutina’ se alteró desde que enfermó. Desde que observó su vida en la cama. Desde que ese cuadro en su habitación era el punto de conversación para cada visitante. El cuadro decía “En honor a Wilfido”  un alumno distinguido y un compañero entrañable”. —Ese adolescente fue la luz de sus ojos y la pausa de sus últimos diez años—.

Esos diez años fueron solo la etapa final de su vida, prueba fehaciente, porque en su funeral, un viernes santo, su familia y amigos, recordaron a aquel señor delgado, de buen caminar, ágil en las veredas; de buen hablar, gentil y con buena memoria al socializar con cada persona e historia que lo rodeó.

#GolpeDeSuerte V

© Alejso