Tu es la juste mesure, qui me complète et fait de nous un.
Este mes conversamos del tiempo que llevamos de conocernos. Recuerdo, nos presentaron en los alrededores de Trefliglan, a unas cuantas calles del centro de París. La recuerdo, mas esa primera vez. Lo sé, aun tengo presente aquella imagen, incluyendo su acento. Aun conservo la fotografía, donde estoy sentado en sus piernas, fue cómico, fue a pocos minutos de haber cruzado palabras. Así inició todo, en broma y en serio. Asimismo, empezamos.
Se que siempre viene a leerme, así que esta carta será especial, porque de su voz escuchare estas grafías intactas de ella, sobrias de mi y ebrias de tanto amor. Suelo redactar estas cartas cada fin de mes para narrarle a Ambrosia lo que me ha sucedido y esta ocasión no es la excepción, pues aquí está su nombre y apellido, para que ella se reconozca, para luego esperar su llamada, siempre que le digo Amor vení.
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En estas líneas, no está todo lo que quiero decirle. Las letras a veces son incapaces de transmitir lo que hacen nuestros gestos. Para estas palabras, el significado es una serie de anécdotas.
Sabemos que la única distancia es no sentir, sabemos que antes de hacernos una pregunta ya sabemos la respuesta. Debido a ello, estoy por darle una noticia, es mas ahora estoy gestionando tal asunto. Sí, en nada llego a visitarla, a besarla, a abrazarla, a invitarla al cine, a bailar, a cocinarle y a formar charlas interminables con una copa de vino o una taza de café o té.
También, quiero contarle algunas cosas que he pasado, mismas, que por una u otra razón se me ha escapado contarle. Mucho, no debe adivinarlo, pero usted sabe que es mi costumbre explicar hasta lo que es obvio, usted me conoce, a usted le gusta que sea así. Prosigo.
Debido a la emoción que me embarga, de estar con usted, cada día que despierto, el primer pensamiento me lleva a cada vivencia con usted, pues me vigoriza, me altera la temperatura. Bueno, no quiero ser tan específico. No se si debo decirle tanto, pero usted me provoca, me enternece, me hace soñar y me hace olvidar la rima, los versos, pero para eso está esta carta, porque con usted la memoria no me hace falta, con usted todo es espontaneo, incluso nuestra permanencia.

Siempre es así, justo cuando quiero recordar mas, surgen sus detalles, la boina que llevo a todos lados y sus regalos, los chocolates y esa caricia surrealista que llevo en mis manos, obsequio suyo, en forma de beso.
Es imposible decirlo todo, me he quedado corto en esta carta. Ya no puedo esperar mas, todas mis obligaciones pueden aplazarse, nos vemos.
Es imposible decirlo todo, me he quedado corto en esta carta. Ya no puedo esperar mas, todas mis obligaciones pueden aplazarse, nos vemos.
Maintenant, je vais préparer quelque chose à manger
À bientôt!
Alejso